Por María José Bro

Desde el año 455 antes de Cristo, sabemos a ciencia cierta que ha habido actos de vandalismo en el arte, cuando germanos de Europa central invadieron Roma y destruyeron numerosas piezas artísticas. Desde entonces se conocen muchos casos.

Las razones de por qué individuos emocionalmente perturbados o desequilibrados vandalizan estos trabajos van desde visiones religiosas, hasta celos, pasando por la afirmación de que la desfiguración representa una forma de arte.


Velocidad
Las historias que hay detrás de estos incidentes proporcionan fascinantes estudios de cómo las grandes obras de arte tienen el poder de conmovernos, tanto positiva como negativamente.

Picasso pensaba que el arte era una suma de destrucciones, y la historia se ha encargado de probar que estaba en lo cierto. Su obra ha sido una de las más atacadas. El último acto vandálico ha sucedido hace muy poco, cuando un hombre de veinte años fue detenido por intentar rasgar el cuadro ‘Busto de mujer’ de Picasso en la Tate Modern de Londres, valorado en más de 20 millones de euros. El cuadro es un retrato de la amante del pintor Dora Maar.

Hace unas décadas alguien garabateó con pintura roja la superficie del ‘Guernica’. Un hombre fue arrestado en relación con la desfiguración de una obra del artista estadounidense Mark Rothko en la galería Tate Modern de Londres, Reino Unido.

Una portavoz del museo señaló que un visitante roció una pequeña cantidad de pintura negra a uno de los murales «Seagram» del artista.

GRAFFITI

La gente piensa que el graffiti es un acto vandálico propio de jóvenes que desean llamar la atención estropeando la estética en fachadas de propiedades particulares. Aunque en muchos casos es así, en otros es una forma de expresar sensaciones y sentimientos mediante el dibujo en muros abandonados, por lo que puede ser considerado un arte.

Esta forma de expresión artística se remonta a los años 60, en Nueva York, Estados Unidos, y uno de los primeros artistas de grafiti firmaba TAKI 183 y fue entrevistado por el New York Times en 1971. Su nombre verdadero era Demetrius y era un joven griego que trabajaba como mensajero en Nueva York. Pintaba su firma en todos los sitios donde entregaba documentos y paquetes. Hoy día, uno de los grafiteros más conocidos internacionalmente es Banksy. 

El arte está en museos, salas de arte, galerías, pero también tenemos grandes ejemplos de arte callejero que nos sorprenden en rincones insospechados.

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