Robotaxis durante una prueba en Changsha, capital de la provincia de Hunan, septiembre del 2019. [Foto: proporcionada a China Daily].
Robotaxis durante una prueba en Changsha, capital de la provincia de Hunan, septiembre del 2019. [Foto: proporcionada a China Daily].

Cheng Yu

China se está convirtiendo en el mayor mercado de vehículos no tripulados. Sus empresas están a punto de redefinir la noción «auto» que existe en la definición verbal del objeto automóvil.

Chen Zhiqiang, de 53 años, hace más de 20 años es taxista en Guangzhou, provincia de Guangdong. Él creía que los vehículos sin conductor o totalmente automatizados eran un mito hasta que llegaron en forma de un taxi azul que parqueó frente a él.

Chen se sorprendió al ver una caja de sensores blancos en el techo. Al entrar, una voz femenina automatizada guió a Chen al iPad ubicado en el asiento trasero y le instruyó para solicitar su destino. Una vez que se asentó y abrochó el cinturón de seguridad, el taxi comenzó a moverse automáticamente y tomó el camino sin intervención humana.

«No podía mover los ojos del volante, que giraba a la izquierda y a la derecha por sí mismo. No puedo creer que una máquina fría y sin vida reemplace a los conductores humanos y sea capaz de tomar decisiones de tránsito, incluso complicadas», afirmó el veterano taxista.

Chen recordó que durante el viaje de 25 minutos, el taxi, de manera clínica, hizo un trabajo corto de escenarios complejos como cruzar carriles, entrar y salir de rampas, cambiar de carril y adelantar camiones.

Chen fue uno de los muchos ciudadanos en Guangzhou que se sorprendieron por la precisión de los vehículos automatizados durante el lanzamiento de taxis autónomos, también llamados robotaxis, a finales de junio. En ese momento WeRide anunció que su servicio de taxi autónomo estaría disponible en la plataforma de navegación Amap de Alibaba.

El 10 de septiembre, el gigante de la búsqueda en Internet Baidu estrenó en Beijing su esperado servicio de taxi autónomo Apollo Go Robotaxi, convirtiéndose en la primera empresa que transporta en la capital china en vehículos autónomos.

Con casi 100 estaciones de recogida y entrega que cubren áreas residenciales y de negocios en Haidian, Yizhuang y Shunyi, el servicio abarca la mayor área total y la red vial más larga -unos 700 kilómetros- de área de pruebas para conducción autónoma en China.

Pero en China fue WeRide la primera compañía de vehículos autónomos en iniciar la prueba de la flota de vehículos sin conductor. Representa a un grupo de empresas emergentes chinas que revolucionaron la comercialización autónoma de la conducción recientemente para ponerse al día con Silicon Valley, especialmente después de que el brote de COVID-19 acelerara la implementación de este tipo de servicios.

«Mientras que empresas como Waymo pararon a sus pilotos de robotaxi durante la pandemia, más de 30 empresas chinas siguieron desplegando soluciones de entrega autónomas», precisó Bill Russo, fundador de la consultora Automobility, con sede en Shanghai.

Russo añadió que la pandemia también ha llevado a comprender los beneficios innatos de las tecnologías autónomas y robóticas, antes sólo entendidas desde el punto de vista de la productividad.

«Un sistema más dinámico basado en tecnologías autónomas y robóticas permitirá a las economías y a las empresas adaptarse al mundo que se transforma rápidamente y a los nuevos desafíos que plantea, como una fabricación más flexible y menos centralizada», dijo.

En junio, el líder del mercado Didi Chuxing abrió sus servicios de robotaxi bajo demanda en Shanghai, siguiendo los pasos al gigante tecnológico Baidu que en abril anunció la apertura de su servicio de taxi autónomo en Changsha, provincia de Hunan.

Momenta, un empresa de conducción autónoma china respaldada por Daimler, destacó que algunos de sus vehículos estarán presentes en Suzhou, provincia de Jiangsu, donde recibió una licencia de prueba. Se espera que a partir del 2024 toda su flota de robotaxis pueda rodar sin conductor de respaldo.

El sector también ha sido testigo de una oleada de grandes acuerdos. Por ejemplo, la unidad de conducción autónoma de Didi Chuxing recibió 300 millones de dólares en inversiones del Japonés SoftBank. Y la empresa Pony.ai totalizó 462 millones de dólares en su última ronda de financiamiento.

De acuerdo al último informe de la consultora de gestión global McKinsey & Co, China se convertirá en el mercado más grande del mundo para vehículos autónomos. Se calcula que para el 2030 los ingresos de las ventas de estos nuevos automóviles y servicios de movilidad superen los 500.000 millones de dólares. Asimismo, el valor total de las ventas de los vehículos autónomos podrían alcanzar los 230.000 millones de dólares en el 2030 y los servicios autónomos basados en vehículos generarán una reserva bruta de alrededor de 260.000 millones de dólares.

Wu Gansha, director general de la empresa emergente china Uisee, considera que el sector ya está listo para un despegue.

«Los inversores tienen más confianza en la comercialización de la conducción inteligente y, por lo tanto, están dispuestos a invertir más. A partir de este año deberíamos empezar a ver la comercialización a gran escala de los vehículos sin conductor», subrayó Wu. «Hemos estado verificando una saludable emisión de pedidos.»

Uisee se dedica a la conducción autónoma de alto nivel. La novel empresa completó en febrero una nueva ronda de financiación. El 28 de agosto, Uisee firmó una cooperación estratégica con China Automotive Innovation Corp. Las dos empresas llevarán a cabo una cooperación de largo alcance en las principales tecnologías, productos y servicios de coches de conducción inteligente para un nuevo ecosistema inteligente de viajes.

La conducción autónoma se divide en 6 niveles, del 0 al 5.

Actualmente, los robotaxis del país se basan en la conducción autónoma de nivel 4, donde un vehículo puede funcionar en la mayoría de los casos de forma autónoma sin necesidad de intervención humana.

El nivel 3 se refiere al mecanismo «ojos fuera» en los que el vehículo manejará situaciones que requieren una respuesta inmediata, pero que el conductor todavía debe estar preparado para intervenir dentro de un tiempo limitado. Y el nivel 5 es el más alto, donde en el proceso no se requiere ninguna intervención humana.

Por el momento, los robotaxis del país están obligados a mantener un conductor de seguridad en el coche para garantizar las respuestas eficientes en casos de emergencia. Las empresas también confían en los centros de control de seguridad para monitorear en tiempo real los vehículos autónomos y las condiciones de la carretera, ofreciendo asistencia e instrucciones oportunas a los vehículos necesitados.

«Los robotaxis puede generar enormes beneficios económicos en términos de rentabilidad por el ahorro de costos laborales. Reemplazar los conductores por tecnología sin conductor ahorrará el 60 por ciento de los costos totales», precisó Yang Zeyuan, analista de CITIC Securities.

La mayoría de los servicios de robotaxi mantienen las mismas tarifas que tienen los taxis tradicionales. En Guangzhou, por ejemplo, los pasajeros pagan un básico de 12 renminbi (1.7 dólares) y 2,6 renminbi por cada kilómetro adicional.

«Aunque la tecnología de punta requiere de muchos insumos, y esta variable puede generar dificultades en la rentabilidad de corto plazo, creemos que hay perspectivas de ganancias a largo plazo», defendió Yang.

«Con la creciente demanda de servicios de taxis, los robotaxis abrirán perspectivas de desarrollo más amplias en el país. También se espera que en un futuro próximo el mercado global alcance cientos de miles de millones de dólares», agregó.

A principios de este año, China dio a conocer un plan para impulsar la conducción autónoma. El país asumirá «para 2025 la producción y comercialización a escala de vehículos autónomos de alto nivel».

El documento asegura que «los vehículos inteligentes se han convertido en una estrategia global y China tiene una ventaja estratégica en el desarrollo de automóviles inteligentes debido a su industria automotriz completa y su desarrollo de la tecnología de la información».

En marzo, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información lanzó normas de clasificación para la conducción autónoma en China, lo que ha ayudado a acelerar la industria de conducción autónoma del país.

Sin embargo, Mo Luyi, director general de la sucursal de Pony.ai en Guangzhou, tiene una visión relativamente cautelosa sobre la comercialización y el desarrollo del sector de los viajes autónomos en China.

«Toda la tecnología de conducción autónoma todavía se encuentra en una etapa temprana de su desarrollo. Es relativamente pronto para hablar de competencia. Ahora toda la industria está dedicada a superar dificultades técnicas y resolver problemas importantes», indica Mo.

“El desarrollo no tripulado y a escala son las dos premisas para lograr la comercialización de la conducción autónoma. Sólo después de que se logren estos dos objetivos es que toda la tecnología de conducción autónoma realmente podrá tener escenarios de aplicación y altas ganancias”, augura.

«El concepto “no tripulado” indica que la tecnología tiene que avanzar hasta un punto en que al conductor humano se le pueda retirar del coche, sin comprometer el nivel de conducción segura. Por otra parte, la noción de “desarrollo a escala” no indica que unos pocos coches circulen en una o dos ciudades, sino cientos, incluso miles, de autos transitando y en docenas de ciudades», aclaró Mo. 

Colaboración especial: El Pueblo en Línea

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