El cohete Larga Marcha-5 Y5 en el sitio de lanzamiento de la nave espacial Wenchang, provincia de Hainan. (Photo/China News Service).
El cohete Larga Marcha-5 Y5 en el sitio de lanzamiento de la nave espacial Wenchang, provincia de Hainan. (Photo/China News Service).

China colocó este martes un cohete Larga Marcha en su lugar en preparación para la misión que traerá de vuelta los materiales de la luna. Esta operación se hará por primera vez en cuatro décadas.

El quinto cohete Larga Marcha-5 fue transportado desde su hangar hasta el sitio de lanzamiento cercano en la base espacial de Wenchang, ubicada a lo largo de la costa de la provincia de Hainan.

La sonda lunar Chang’e-5 que llevará consigo está programada para lanzarse a finales de noviembre, informó la Administración Espacial Nacional de China.

Los ingenieros espaciales han llevado a cabo un montaje general y pruebas en el cohete después de que fuera transportado a Wenchang a finales de septiembre. A primera hora del martes, se necesitaron unas dos horas para trasladar verticalmente el gran cohete hasta la zona de lanzamiento. Varios exámenes finales y pruebas se llevarán a cabo antes del lanzamiento.

La sonda lunar, que pesa más de 8 toneladas, se compone de cuatro partes: un orbitador, un retornador, un ascendente y un alunizador. El alunizador perforará 2 metros bajo la superficie y recogerá alrededor de 2 kilogramos de rocas y otros escombros que serán traídos a la Tierra.

Las muestras se colocarán en una nave a bordo del ascendente, que atracará con el orbitador y el retornador, orbitando la luna. Posteriormente las muestras se transferirán al retornador. Y después de la separación, el retornador entrará a la órbita de la Tierra. Se calcula que aterrice a mediados de diciembre en Mongolia Interior.

«Esta es la primera misión de retorno de muestras desde la luna que involucra tecnología no tripulada. Este trabajo es más complejo que extraer manualmente muestras de la luna», afirmó Pei Zhaoyu, portavoz de la CNSA para la misión Chang’e-5.

Lo que es más difícil es «las ventanas de corto lanzamiento», indicó Mao Wanbiao, subdirector del centro de lanzamiento de la misión Chang’e-5.

La misión permitirá a los científicos poder estudiar materiales lunares recién obtenidos, ya que los existentes datan de las misiones estadounidenses y rusas de las décadas de 1960 y 1970. Además, contribuirá a los estudios científicos en campos como la formación y evolución de la luna.

El cohete portador Larga Marcha-5, apodado «Gordo 5» debido a su forma voluminosa, es actualmente el vehículo de lanzamiento más grande de China. Esta es la segunda vez que el cohete portador tendrá uso práctico. El 23 de julio, lanzó con éxito la primera misión de China en llamada Tianwen-1.

Liu Bing, diseñador adjunto del Larga Marcha-5, expresó su optimismo sobre la próxima misión china de exploración lunar.

«Los lanzamientos anteriores han probado el cohete en ciertas tecnologías clave, así que esta vez estamos más seguros y espero que tenga éxito. Ahora nos concentramos en las medidas clave de control en el sitio de lanzamiento, especialmente en las áreas relacionadas con la misión de vuelo», declaró Liu a CGTN.

La misión lunar Chang’e, llamada así en honor a la diosa china de la luna, es una de las más ambiciosas. Desde la primera vez que en el 2003 logró llevar un hombre al espacio, el programa espacial chino continúa cosechando éxitos. Después de Estados Unidos y Rusia, China fue la tercera nación en lograrlo.

Colaboración especial: El Pueblo en Línea

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