Conoce el champagne en toda su esencia

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El champagne es el primer vino espumoso del mundo con una historia repleta de aventuras que dio comienzo en el año 300 d.c. con los romanos.

En el Campo de Reims a unos 150km de París nace el Reino de Francia y con ella a finales siglo VI la historia del nombre de Champagne. 

Desde Pernod Ricard y de la mano de Javier Martinez, Brand Ambassador de Champagne Mumm, nos encontramos con el champagne conocido como Cordon Rouge.

Posicionado como el champagne más vendido en Francia y el tercero en el mundo, Champagne Mumm se ha mostrado siempre fiel a su lema, “solo lo mejor”.

El Champagne Mumm es el tercero más vendido en el mundo
Una de las botellas del Champagne Mumm

Un champagne con el que celebrar cualquier ocasión y convertir el momento en inolvidable.

Coco Chanel dejaba una frase para el recuerdo: “Yo solo tomo champagne en dos ocasiones, cuando estoy enamorada y cuando no lo estoy”.

EL DECÁLOGO PERFECTO

¿Cuál es su temperatura?

La temperatura ideal para su consumo debe encontrarse entre los 8 y los 10 grados. De esta forma, le brindará un sabor, estructura y aroma perfectos.

Una temperatura demasiado fría reduce la efervescencia, altera los aromas e incluso adormece las papilas gustativas.

Por otro lado, una temperatura demasiado elevada crea un exceso de espuma, dificultando el descorche y enmascarando sus aromas.

¿Cuál es la copa perfecta?

El champagne debe servirse en copas de vino blanco, ya que son perfectas para capturar el sabor específico del producto.

Las que son en forma de tulipán también son una buena opción, ya que tienen suficiente espacio para permitir una completa efervescencia de la bebida.

¿Cómo servirlo?

El protocolo del champagne establece que hay que servirlo en dos fases para potenciar el carbónico y así generar más chisporroteantes burbujas.

El truco consiste en verter una cantidad inicial de champagne inclinando lentamente la copa. Después toma una pausa para permitir que la espuma se asiente, y vierte una segunda vez para llenar dos tercios de la copa.

Tratamos de servirlo solo medio lleno, de esa manera se mantiene frío y se puede rellenar más a menudo.

¿Cómo descorchar?

Se recomienda que se haga de manera silenciosa, después de todo es el signo de la verdadera clase es la elegancia y discreción.

El primer paso es voltear suavemente la botella boca abajo para crear una temperatura absolutamente uniforme.

A continuación, tomar la botella con una mano sosteniéndola siempre por el cuerpo y no por el cuello y retirar la cobertura.

El champagne debe servirse en copas de vino blanco
Ejemplo de cómo se debe servir el champagne

¿Cómo conservarlo?

A menos que se vaya a abrir en menos dos o tres días lo mejor es que guardes la botella en un lugar fresco y con poca luz.

Si lo guardas en la nevera durante semanas es un problema porque no hay mucha humedad en el frigorífico y el corcho se nos secará.

A medida que el corcho se seca, el sellado de la botella disminuye y el Champagne se irá oxidando, lo que cambiará sus aromas. Y nunca jamás en el congelador.

¿Cuál es el maridaje perfecto?

Esta bebida no tiene por qué ser sólo para celebraciones o días señalados. Simplemente hay que abrirla y crear esa ocasión especial.

Napoleón tuvo las mejores palabras para definir esta bebida: “en la victoria te lo mereces y en la derrota lo necesitas

Poco a poco va decayendo el mito de que el champagne debe acompañarse con platos elegantes cuando realmente la mejor manera de maridar el champagne es como a ti más te guste.

El Champagne es el comodín perfecto, puede ir con casi todo por 3 motivos principales: 

  1. La acidez natural que posee permite refrescar el paladar, limpiarnos la boca.
  2. La complejidad que posee, lo que permite defenderse con prácticamente cualquier plato, ya sea carne o pescado.
  3. El champagne no se superpone a ninguno de sus acompañantes, es un vino con una textura sedosa en boca.


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