El 66% de los españoles ha creído tener COVID19 en más de una ocasión

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Imagen de 제호 권 en Pixabay.
Imagen de 제호 권 en Pixabay.

Toluna, compañía especializada en investigación online ha realizado un estudio a una muestra de 1.555 personas mayores de edad, para mostrar cómo el día a día de los españoles está cambiando por el COVID-19 y cómo nos está afectando a nivel social y en nuestros hábitos personales.

Los resultados, demuestran una inquietud generalizada sobre la incertidumbre de no saber si se tiene COVID o no, en total, el 66% de los españoles encuestrados confiesan que han creído entre 1 y 10 veces que en algún momento desde marzo han estado infectados por el virus. Un 9% de ese total afirma que son más de 10 las veces que ha creído padecer COVID19.

El estudio hace evidente que cuando alguien tose a nuestro alrededor tenemos una reacción distinta a la que que tendríamos hace apenas nueve meses atrás. El 74% de los encuestados asegura en un 44% que deja de respirar y se ajusta la mascarilla seguido de cruzar directamente de acera e incluso algunos que deciden girarse hacia esa persona que ha tosido y mirarla de reojo.

Síntomas y PCR

Un cuarto de los encuestados afirma haberse hecho un PCR por el simple hecho de haber creído tener síntomas dando como resultado negativo en más de un 82%. Sin duda, estamos ante una incertidumbre generalizada.

Sobre los PCR en casa y a uno mismo de los que se está hablando en las últimas semanas, se ha preguntado a los encuestados si se lo harían a lo que un 62% ha respondido que sí, con la finalidad de estar más tranquilos y así tener la capacidad de descartar tenerlo en caso de pensar que lo ha pillado o tiene algún síntoma como fiebre o tos. Frente a este dato, el resto de los encuestados no se lo haría ya que prefiere que la prueba sea ejecutada por un profesional.

Cambios sociales causados por el COVID que ya vemos en nuestros comportamientos

Algo tan común como juntarse con amigos para salir de fiesta o darse dos besos al saludarse son situaciones que a día de hoy, incluso viéndolas en la pantalla en series o películas, generan extrañeza e impacto en el espectador. A cerca de un 80% les genera un shock ver escenas con mucha gente junta y sin mascarilla, mientras que un 50% se extraña al ver gente saliendo por la noche de copas y a amigos dándose un beso o un simple abrazo. Incluso escenas tan habituales de gente en un gimnasio hoy les choca a un 26% de los encuestados.

Cuando dejemos atrás la pandemia, los españoles encuestados afirman en un 33% que no darán dos besos ni la mano cuando se les presente a alguien que no conoce en un grupo de amigos o en una reunión de trabajo. Cerca de un 10% comenta que seguirá dando el codo aunque es una práctica no recomendada por expertos en algunas situaciones. Vivimos en una sociedad donde es muy importante el contacto físico pero sin duda alguna, estamos dispuestos a modificar este comportamiento tan nuestro después de esta experiencia mundial.

El food delivery es, sin duda, una de las prácticas que ya teníamos muy activas en nuestro país pero que se ha visto acrecentada por la situación. Cerca del 50% de los encuestados confirma hacer uso del food delivery y de ellos, casi el 30% lo hace porque no va a restaurantes. Y los que van a restuarantes, en un 14%, únicamente lo hace si es en terraza ya que se siente más seguro.

Hábitos individuales para luchar contra el virus

El hidrogel y la desinfección de objetos como el móvil o los pomos de las puertas, que muy pocas veces prestábamos atención a la hora de la limpieza, se convierten en indispensables en nuestra rutina diara, fuera y dentro de casa. Casi el 100% de los encuestados afirma que tienen más de un bote de hidrogel en uso como en casa, en el bolso y en el coche, aunque un 5% confiesa que no usa.

El móvil, el pomo de la puerta, las llaves y los zapatos son los ítems en los que más nos fijamos a la hora de la desinfección diaria como prevención contra el COVID.

Los españoles suspendemos en el mantenimiento de nuestras mascarillas

Si el gel y la desinfección son indispensables también lo es la mascarilla, ya sea quirúrgica, de tela o FPP2. Los encuestados llevan mascarilla quirúrgica en un 53%, de tela en un 30% y FPP2 en algo más de un 16%.

Los encuestados que usan mascarillas de tela, confiesan en casi un 28% que no llevan un control exhaustivo de los lavados que marca cada una de las mascarillas reutilizables de tela. Un 43% lleva un control pero a ojo, no preciso. Sin duda, los españoles suspendemos en este aspecto.

El uso prolongado de la mascarilla produce malestar en la mayoría de los casos, siendo el más habitual los problemas para respirar seguido del dolor detrás de las orejas, la sequedad labial, la piel más sensible, la nariz más seca o la aparición de acné.

Casi todos los españoles afirman que alguna vez se les ha olvidado la mascarilla en casa y han salido sin ella a la calle sin darse cuenta, en su gran mayoría han vuelto a casa para cogerla.

Dicen que las normas están para saltárselas, pero no en una crisis sanitaria

Es preocupante que, aunque sea un porcentaje muy bajo, el 3% de los españoles encuestados haya ido a una fiesta clandestina o más del 15% haya tenido una cita o quedado para tener sexo habiendo estado confinado en casa. Sin duda, estas acciones aunque las haga poca gente, afectan a toda la población y hacen que la situación empeore.

Cabe destacar que más de 57% de los encuestados dice no haberse saltado las normas en ningún momento.

Sacar lo positivo de lo negativo

Seguimos en la batalla pero sin duda y a pesar de los pesares, hemos sabido sacar el lado positivo del confinamiento en casi el 100% de los encuestados. La posibilidad de estar cerca de la familia y amigos destaca por encima del resto de elementos positivos como son la adquisición de hábitos de vida saludable, ponerse al día con todas las series y pelis pendientes, haber retomado la lectura o haberse convertido en todo un cocinillas.

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