La apuesta de china para combatir la ofensiva comercial estadounidense es la diversificación de las reservas. En este sentido la inversión en materias primas parece la elección del gigante asiático, más concretamente el Oro.

En la actualidad, la cantidad de este precioso metal acumulado en las reservas del Banco Popular de China se cifra en 100 toneladas. Este dato hace honor, sin duda, a la estimación del valor monetario real de semejante tesoro, que actualmente se cotiza por encima de 1500 dólares la onza.

La II Guerra Fría

No es ningún secreto para nadie que el Mundo se encuentra inmerso en una guerra fría de proporciones descomunales y consecuencias impredecibles. La guerra comercial desatada entre los Estados Unidos y la República Popular de China, que ya está provocando sus primeros efectos colaterales,  amenaza con decidir la supremacía en el concierto internacional a lo largo del próximo siglo.

El presidente de la República hegemónica a lo largo del S.XX, Donald Trump, ha desarrollado a lo largo de su legislatura una revisión de los acuerdos comerciales que sostenían el  panorama económico internacional.

Esta posición, ligada una política monetaria expansiva más, ha posibilitado el mayor periodo de crecimiento económico de la historia reciente del gigante norteamericano, mientras grandes rivales como la Unión Europea o China han visto ralentizarse la mayor parte de los indicadores de su cuadro macroeconómico.

Un gigante de pies dorados

La  Respuesta de Xi Jinping, Presidente de la segunda potencia mundial, ha sido tan contundente como el propio desafío, y ha aclarado que enfrentará  las restricciones planteadas por la administración estadounidense.

China ha seguido, en la descomunal proporción  que su dimensión merece, la misma línea del resto de bancos centrales del mundo. Y es que nunca en la historia los estados había invertido tanto en oro desde 1971. Solamente en los últimos doce meses, los bancos centrales del G 20 han sido 651´5 millones de toneladas de oro más ricos.

El metal más precioso

Curiosamente, mientras China trata de usurpar el liderazgo mundial norteamericano, el oro se ha visto su desbancado en los mercados por otro exclusivo metal;  el paladio. A medida que las reservas de oro chino crecía, la demanda del Paladio ha visto aumentar su demanda hasta cotizar 1.519 por cada onza.

De esta forma, en tan solo un año, desde que se conoce la inversión china en lingotes dorados, la cotización del Paladio en los mercados ha subido un 55%.

Es curioso que la principal utilidad del paladio sea su aprovechamiento en la industria automovilística y los componentes electrónicos, dos de los principales de la economía dirigida por Trump. Para alimentar más aín las suspicacias, cabría decir que la principal aplicación de del paladio en la fabricación de coches es la regulación de las emisiones contaminantes, emisiones que se han convertido en pretexto recurrente para la confrontación entre China y las economías occidentales.   

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