Imagen de Jason Goh en Pixabay.
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó hoy a la baja su pronóstico para 2020 de la economía asiática e indicó que registrará una contracción de 2,2 por ciento.

El más reciente pronóstico contrasta con la proyección de junio sobre una contracción de 1,6 por ciento.

El informe más reciente del FMI, Perspectivas Económicas Regionales, muestra que en el tercer trimestre comenzó una recuperación, aunque los motores de crecimiento no se han encendido con la misma fuerza en todos los países, lo que ha conducido a una «recuperación con diferentes velocidades», señaló Jonathan D. Ostry, director interino del Departamento de Asia y el Pacífico del FMI, durante una conferencia de prensa virtual.

Se espera que economías avanzadas (Australia, República de Corea, Japón y Nueva Zelanda), aunque aún están en recesión, tengan un desempeño un tanto mejor que el esperado en 2020, lo que reflejará un repunte más rápido en la actividad luego de la salida temprana de los confinamientos, indicó Ostry.

China, que sufrió el golpe de la pandemia de COVID-19 antes que otros países, ha tenido una fuerte recuperación después del confinamiento en el primer trimestre, con un crecimiento revisado al alza de hasta 1,9 por ciento este año, «una rara cifra positiva en un océano de negativos», dijo el funcionario del FMI.

Ostry dijo que China experimentó la pandemia de COVID-19 primero y la manejó de forma vigorosa bastante pronto, lo que le permitió reabrir mucho antes que los demás países.

«Ya hemos visto dos trimestres, el segundo y el tercero de 2020, con un crecimiento muy impresionante en China» , dijo Ostry a los reporteros.

El crecimiento de China, dado su papel en la región, «está teniendo efectos positivos para la región, los precios de los productos básicos y los participantes en general en las cadenas de valor mundiales de las que China forma una gran parte» , dijo.

El funcionario del FMI señaló que muchas de las exportaciones de China han estado relacionadas con equipo médico y electrodomésticos en medio de la pandemia y que la demanda mundial de estos productos finalmente «se agotará» .

Ostry dijo que China se encuentra en proceso de «recuperación de un equilibrio» polifacético, de un crecimiento más encabezado por la exportación y la inversión hacia un crecimiento más impulsado por el consumo, y que se espera que tenga «un relevo sin contratiempos» de un crecimiento generado públicamente hacia un crecimiento impulsado por la demanda privada más allá del corto plazo.

La entidad crediticia multilateral espera que la región crezca un 6,9 por ciento en 2021. Pero incluso con este impulso, la producción será menor al final de 2021 que la proyección del FMI previa a la pandemia, dijo Ostry, quien indicó que las «cicatrices serán profundas».

«Con una menor participación de la fuerza laboral y una débil confianza mermando la inversión privada, la producción potencial para mediados de la década podría ser cerca de cinco por ciento menor que antes de la pandemia» , dijo.

El funcionario del FMI destacó que el mundo puede aprender tres lecciones de la experiencia de Asia.

Primera, una pronta respuesta pública. Segunda, flexibilizar las medidas de contención sólo hasta que el virus haya sido suprimido y contando con políticas apropiadas vigentes posteriores al confinamiento. Tercera, el apoyo fiscal también ha sido crítico para reducir costos económicos y apuntalar la recuperación.

Ostry también mencionó los riesgos por delante debido a que las perspectivas de una recuperación mundial encabezada por el comercio parecen débiles por el débil crecimiento mundial, las fronteras cerradas y las tensiones enconadas en torno al comercio, la tecnología y la seguridad.

La creciente desigualdad es antitética para una recuperación sostenible e inclusiva y el alto endeudamiento vuelve a la región vulnerable a la turbulencia financiera, señaló.

«Los responsables de la elaboración de políticas no deben perder de vista el hecho de que esta crisis de salud está lejos de acabar» , dijo Ostry a los reporteros. «Por ende, el primer trabajo es sostener fuertes políticas de salud hasta que la pandemia esté bien controlada» .

«Ahora los países tienen que hacer planes para asegurar y distribuir los suministros de las vacunas tan rápido como estén disponibles y en algunos casos con apoyo multilateral» , dijo.

El funcionario del FMI advirtió que el apoyo fiscal y monetario no debe ser retirado prematuramente e instó a los países a canalizar mejor el apoyo fiscal, especialmente para jóvenes y mujeres, quienes han sido los más afectados.

Además de señalar que los responsables de la elaboración de políticas deben facilitar el cambio estructural, Ostry propuso facilitar la reestructuración corporativa y la reasignación de recursos, incluyendo a los sectores que abrirán paso a un crecimiento verde más fuerte e inclusivo en el mediano plazo.

Colaboración especial: El Pueblo en Línea

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